21 dic. 2015

SANTIAGO PEÑALBA (Solsticio de invierno)

El sábado pasado día 19 de de octubre, en plena jornada de reflexión, nuestro amigo y colaborador David Gustavo López, divulgador del arte y la cultura tradicional leonesa, experto en Ramos Leoneses y escritor de varios libros sobre la historia y el arte del Valle del Oza, -De donde es residente,- nos guió en una visita cultural con los socios de Pro-Monumenta, -Asociación a la que él mismo pertenece- a Peñalba de Santiago. A fin de poder contemplar el solsticio de invierno, en el maravilloso marco de la Iglesia de Santiago de Peñalba. 
Excursión cultural a la que nos apuntamos, para poder aprender nuevas cosas sobre "La Nuesa Tierra".
Tejados de Peñalba de Santiago y Valle del Silencio al fondo. En la peña de la derecha, salpicada de sardones, se abre la cueva de San Genadio.
Asentado en la cabecera del río Oza, Peñalba es un pueblo, donde la arquitectura tradicional leonesa, ha sido tan cuidada como en el maragato pueblo de Castrillo de los Polvazares. En sus calles, -Que muchas veces son "caleyas"- se puede apreciar las típicas casas de corredor, con escaleras de piedra para acceder a ellos. Unos corredores a veces abiertos con barandillas, y a veces cerrados con tablones de madera, para evitar el frió del invierno. También podemos apreciar en la foto, el típico horno o "forno", en el exterior de la casa para evitar incendios.




"Fue construida en la primera mitad del siglo X (937) por el abad Salomón, concretamente en el reinado de Ramiro II de León:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ramiro_II_de_Le%C3%B3n
A semejanza de los campaniles italianos, el campanario o espadaña, esta separado de la nave de la iglesia.

La puerta principal de la iglesia, construida según los cánones del ahora llamado "Arte de Repoblación". Tiene la misma estética que el Monasterio de San Miguel de Escalada, o la Iglesia de S. Cebrián de Mazote. Las tres obras fueron construidas durante el Siglo X, en el Reino de León, por lo que también suele llamarse "Mozárabe Leonés". Pero esta puerta, tiene la originalidad de ser una puerta geminada, lo que la hace mucho más espectacular.






 Originariamente la iglesia estuvo profusamente ornamentada con pinturas policromadas de influencia céltica, de las que aun nos quedan abundantes restos. Lo que aparentemente son ladrillos, solo es un truco de la decoración, ya que esos "ladrillos" que se pueden ver en los arcos y en las cúpulas, solamente están pintados sobre el estuco. En la construcción de la iglesia, se empleo piedra y no ladrillos. Seguramente se intentaba imitar la estética, de las grandes obras de albañilería, que los musulmanes construían en el sur de la península.
En la ultima restauración de la iglesia, y al retirar los restos de un antiguo encalado, aparecieron estos grabados que pueden considerarse como uno de los mas antiguos "graffitis" de todo León.
En ellos, puede apreciarse a tres personajes que caminan en la misma dirección. Con los brazos abiertos y en actitud suplicante. Los tres llevan un tocado puntiagudo en la cabeza, en los dos traseros, podría interpretarse como una capucha. Pero en el primero, claramente lleva una capa, y su tocado parece más bien una mitra episcopal, por lo que pudiera ser, la representación de.... ¿una rogativa?. En todo caso es una de las primeras "representaciones" de Arte Naíf,  en territorio leonés.


La puerta norte, aunque no tan espectacular como la geminada, es todo un ejemplo de arte mozárabe.

También al norte, en el exterior del contra-ábside, y adosado al muro, existe este hermoso enterramiento de traza románica, que la tradición adjudica, a San Fortis. Discipulo y sucesor de San Genadio, como Obispo de Astorga.

Siempre me han intrigado estos simbolos sobre la ventana del solsticio. ¿Son figuras antropomorficas las dos de la derecha?
Antes de comer, aun nos dio tiempo de visitar la Cueva de San Genadio en el Valle del Silencio.
La Cueva del Obispo y ermitaño, escavada por las aguas, en uno de los escasos afloramientos de caliza, que hay en el Bierzo. De ahí, lo de Peña-Alba.
Meditando a la entrada de la cueva, mientras se contempla... Peñalba de Santiago.

Comimos en "La Cantina", justo al lado de la Iglesia. Un restaurante con una preciosista decoración rural.

Después de comer, David Gustavo y Pro-Monumenta, nos mostraron las ruinas del antaño airoso, monasterio de San Pedro de Montes. Escondido en lo mas recóndito, de los Montes de León. 
Pero eso será ya, para mostrar en otro "post".

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