26 may. 2014

Carpio-Bernardo. Salamanca

Nos llega a nuestro buzón una fotos y una reseña periodística, sobre las fiestas de un pequeño pueblo del sur leonés. Carpio-Bernardo, Salamanca.

 Un pueblo pequeño como tantos otros en la geografía regional leonesa, de apenas 20 casas, un pueblo que seria uno de tantos, si no fuera por sus resonancias históricas, y por el espíritu emprendedor de las gentes que allí viven.
Para empezar, lleva el nombre del Héroe Mítico Leonés por excelencia: Bernardo del Carpio, recordado no solo por las crónicas de Alfonso el Sabio, sino también por la tradición oral del pueblo leonés.
Bernardo del Carpio

Cuéntame una historia abuelina.
Siglos ha que con gran saña,
tras esa negra montaña,
asomo un emperador.
La capa color de fuego, las plumas de azul color.
¿Y que quería abuelina?
¡La Corona de León!
¿Y que sucedió entonces?
Que Bernardo del Carpio un día
con la gente que traía
¡¡Ven por ella, le grito!!
Y desde entonces resuena en los valles,
y dicen los montañeses.........
¡Mala la hubisteis franceses
 en esa de Roncesvalles!

"El lugar se asienta en una suave loma a los pies de un impresionante roquedal sobre el que se conservan los restos del castillo que la tradición atribuye a Bernardo del Carpio.
La Asociación Cultural Bernardo del Carpio evoca a finales de mayo la memoria del héroe de Roncesvalles, hijo del conde de Saldaña, a quien Alfonso II el Casto cegó y encerró de por vida en el leonés Castillo de Luna. A mitad de camino entre la historia y la leyenda, Bernardo lavó la imagen de su progenitor, venciendo a Roldán y aniquilando la retaguardia del ejercito de Carlomagno"

Muy bien viene contada la hazaña, en el libro publicado por la Diputación de León, titulado: "RETABLO DE LA LEYENDA DE LUNA" de D. Florentino Agustín Díez.
Donde se recogen los versos del romance.
Allí estuvieron también, para mayor lucimiento de la fiesta, los templarios de Ponferrada, perfectamente uniformados y armados con sus escudos y estandartes.
 " Ramón Grande del Brío hizo de pregonero, y hubo desfile de época, homenaje al monumento de Bernardo del Carpio, representación teatral infantil, tiro con arco, juegos, músicas y bailes medievales. No faltó sangría y bollo preñao al final de la tarde. Y al anochecer, procesión de antorchas hasta el castillo con recital de poemas y romances"

En fin.......... todo un ejemplo de como en poblaciones pequeñas, se pueden montar espectáculos grandes.

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