31 oct. 2011

OMAÑA INSUMERGIBLE


Una imagen y mil silencios Ahora hace 25 años que comenzó la batalla de Riaño, la desigual lucha entre unos vecinos que defendían sus casas y un Gobierno que envió a todos sus guardias y gobernadores contra ellos, como pocas veces hizo contra ningún delincuente.
La primera página de La Crónica de aquel día que empezó todo recogía a dos de aquellos guardias, armados hasta las cejas, inmovilizando a una mujer sola. El pie de foto era muy significativo: “Las mujeres fueron las que con más ardor defendieron sus casas”.
En aquella batalla —de la que el ministro Cosculluela tuvo la indecencia de decir que “no había ocurrido nada, a los vecinos los sacaron a la silla de la reina”— otra mujer, la pintora Carmen Sopeña, perdió la visión de un ojo al recibir el impacto de una pelota de goma cuando la sacaban a la silla de la reina.
Pocos meses después de aquella triste victoria de las fuerzas del orden y el Gobierno que las mandó empezó la de Omaña. En las noches se hacían pintadas, pero a Tina no le importó poner una enorme pancarta en la fachada de su casa, a la luz del día, y fotografiarse ante ella. Como a la luz del día lloró por su tierra y la defendió Ángeles, de Villaceid.
Y como defendió las campanas de Foncebadón contra el mismísimo obispo María, ella sola, con su perro.
¡Cuántos olvidos, cuántos silencios!
FulFulgencio Fernández

2 comentarios:

Riello de Omaña dijo...

Con vuestro permiso, compartimos en nuestro muro de facebook
Un Saludo

RAIGAÑU dijo...

No necesitais pedir permiso. La cultura leonesa es de TODOS. Nuestro empeño es difundirla. Gracias por ayudarnos. Un saludo.