5 jun. 2013

El Teleno. Chifla y Tamborín a 2188

      Por Emilio Gancedo
  El maragato David Andrés subió con su chifla y su tamborín a tocar en la cima        del Teleno, a 2.188 metros, una costumbre que repetirá cada año.
«Tengo subir al Teleno/ aunque me muera de frío/ por ver si puedo traer/ una serrana conmigo». Así comienza una guapa tonada recogida por Miguel Manzano en los años ochenta en el pueblo maragato de Filiel, y eso es precisamente lo que se ha planteado el músico astorgano David Andrés como curioso reto anual. Ataviado con la indumentaria propia de la comarca, y con la chifla y el tamborín a cuestas, ascendió el pasado domingo los 2.188 metros del mítico Teleno, monte sagrado, morada del dios de la guerra para los antiguos astures, y eje visual, sentimental y meteorológico, hoy, para los vecinos de media provincia.
Pero en su cumbre no halló David Andrés ninguna serrana de ojos azules y cabellos rubios —como prosigue la canción—, aunque tampoco era ese su objetivo, sino llevar la música maragata al más alto techo de la Somoza y de los Montes de León. Y en ese inmenso anfiteatro natural desde el que se avizora Maragatos, Bierzo, Valduerna, Valdería, Páramo, Riberas… y la línea de montañas omañesas y cantábricas, interpretó, entre otras canciones, el tema Los pastores en el monte, compuesto por Maximiliano Arce, de Rabanal del Camino, maestro de tamboriteros y memoria viva y enérgica del folclore leonés.
Además no es ésta la primera interpretación ‘de altura’ de Andrés, profesor que fue en la capital de chifla y tamborín —el dúo de instrumentos leoneses por excelencia—, pues el año pasado acompañó durante un tramo a Ángel Rufino, El Mariquelo, otro virtuoso de estos instrumentos —aunque allí se les llame gaita charra y tamboril—, en su clásica ascensión a la torre de la catedral nueva de Salamanca. Una costumbre que el leonés ha querido trasladar a su tierra con esta espectacular acción. Y así cada año podrá lanzar al viento aquel verso de Arce que dice:
«Desde el alto del Teleno/ se divisa todo el llano,/ esas casas tan bonitas/ que hicieran los maragatos».


LA CUMBRE DEL TELENO
De Héctor Blanco Terán 
Un mensajero de la música.-

Desafiando los vientos
y mirando el cielo Añil
el viejo tamborilero
redobla su tamboril.

Suena su ritmo al alba
y envía su eco al Sol,
e imita a los ancestros
subiendo su canto a Dios.

Es un canto de alabanza
que aquellos viejos celtas,
subidos a la montaña
daban a la creación.

A los campos, a las fuentes,
al Sol y a la luz del día,
al eco de las montañas
y a su explosión hecha vida.


1 comentario:

motri dijo...

Es una pena que las hermosas vistas se hayan truncado en negro por culpa del devastador incendió del pasado verano que Dios quiera NUNCA tengamos que volver a presenciar en nuestro querido reino desde la sierra de francia hasta los ancares leones pasando por nuestro querido bierzo y finalizando en las estriba ciones de picos de europa en tierra de campos SALUDOS